Esta columna la dedico especialmente en un momento donde la vida nos pone sobre la mesa una baraja llena de pruebas y de oportunidades; no es un juego ni mucho menos y definitivamente nos está probando si la fuerza está más arriba que las dificultades.

LA VIDA O LA MUERTE, PERSPECTIVA DE UNA DECISION, conlleva una enorme responsabilidad donde el reflejo de nuestros actos está ligado al carácter y el criterio propio formado por experiencias llenas de sueños, anhelos y objetivos a seguir. Sé que hemos estado cargados de tanta información, tanta responsabilidad en nuestros hogares y compromisos económicos, donde la reacción de cada lector estará inclinada a la forma en que ve su propia vida; se lo difícil que pueden llegar a ser estos momentos, todos estamos en esto.

Debemos mirar a nuestro alrededor y más que ver la vida de una forma horizontal y plana, podemos ver que tiene giros inesperados donde todos al interior de nuestras puertas estamos viviendo este enorme RETO.

Ahora te pregunto una cosa ¿eres feliz? Si lo eres, ¿cómo ves que es la felicidad?; permítanme dar mi opinión de lo que he estudiado y aprendido de esta hermosa palabra llamada felicidad; estoy seguro que para saber que es la felicidad debemos diferenciarla y saber que es la tristeza y de seguro pasar por juntos niveles. Así es, NIVELES, ya que hay felicidad que es enorme que no se logra explicar con palabras, como en ocasiones es el amor, hay felicidad que nos roba una enorme sonrisa y hay felicidad cotidiana, de esas que vemos cada vez que el sol nos alumbra y calienta, ese momento en que abrimos los ojos y damos gracias a DIOS por un nuevo día lleno de vida, una taza de café caliente y la compañía de aquellas personas que están a nuestro lado.

Ahora bien, están los diferentes niveles de tristeza, aquella que nos derrota y nos conlleva a ver nuestra vida como un suspiro, donde el héroe toca fondo, hay tristeza que nos desenfoca de nuestros sueños, como aquellas noticias que recibimos inesperadamente o de alguien que no esperábamos que tuviera esos malos comportamientos las llamadas decepciones y hay tristezas que tan solo dejamos que pasen por nuestro lado sin que nos afecte demasiado, como ese compañero de trabajo o jefe, esa pareja que a veces no toma nota de lo que se requiere o esos hijos que te llevan una mala nota a casa.

Con esto les doy a entender que la vida no es llena de momentos felices o llena de momentos tristes; como les digo no es horizontal, de seguro esto ya ustedes lo saben, pero en ocasiones olvidamos que ser felices no es una constante y eso está bien; de ahí radica la idea de sentirnos vivos o muertos, ya que más que una condición natural de tu cuerpo, es una forma de llevar la vida y de ver las cosas, todo hay que verlo desde diferentes perspectivas.

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Esto nos enseña que puedes estar tocando fondo, donde tan solo te aferras a la vida, tal vez es lo único que te queda, donde lo has podido perder todo; pero empiezas a ver a tu alrededor y te das cuenta que existe siempre una familia, bien sea una familia por el tipo de consanguinidad o esa familia que tiene ese lazo fraternal llamado amistad. Querido amigo lector en este punto quiero que vea con perspectiva las cosas, es decir de ahora en adelante todo será suma, todo será bendiciones, estas aprendiendo, estás viviendo un momento donde los grandes se forman, donde empezaras a brillar como diamante y sencillamente tienes una sola salida y queda hacia arriba.

Comprendo ciertas situaciones, ya que como todos hemos pasado por dificultades, por momentos complejos o espinosos, pero jamás imposibles de superar. La vida o la muerte es una decisión que debemos tomar día a día, las más mínimas experiencias que tengamos podemos valorarlas y más que ser por experiencias, es por aquellas personas que nos impulsan y nos motivan a ser y estar mejor.

No podemos morir en vida, siéntase tranquilo suspire y sepa que está bien caer (pero ojo que no sea una constante, hay que aprender), sentirnos frustrados o inconformes, llorar cuan frágil bebe, sentirnos solos, sin fuerzas y tan solo sentir que el mundo se nos acaba o desvanece; todo esto es nuestra naturaleza como seres humanos, pero puede ver y alzar su cabeza y mirar hacia el cielo y si profesa una fe, podrá sentir que existe un Dios todo poderoso que lo sabe y lo ve a cada instante, donde nada se mueve sin su voluntad sea bueno o difícil, todo va en nuestra decisión y en la perspectiva en que lo veamos.

Tenemos usted y yo mucho en común, nos gusta aprender, nos gusta rodearnos de grandiosas personas, nos gusta dar y sentir amor, nos alegran las felicidades de los demás y en ocasiones nos entristece las tristezas de los demás, ser románticos, bohemios y hacer sentir especiales aquellas personas que están a nuestro alrededor, nos encanta enseñar a pesar de no llevar un título como docentes, somos emprendedores, fuertes de espíritu, de mente y de corazón, nos agrada la buena compañía y una charla enigmática, leer los ojos de la otra persona y redescubrirnos como seres humanos.

En medio de tanta incertidumbre el mayor gesto que podemos tener con los demás esta permeado de gratitud, de misericordia y bondad por aquel que nos necesita, al final de cuentas no estamos solos y es la magnífica oportunidad para demostrar cuan valioso puede ser para nosotros aquella persona que necesita de nuestro apoyo, bien sea económico, anímico, moral o por que no amoroso.

La vida te acompaña como cómplice de tus caprichos; pero ojo somos consecuencia de nuestras propias decisiones, como bien lo dice el titulo PERSPECTIVA DE UNA DECISION, y si, todo en nuestro entorno es nuestra decisión, es su decisión si se levanta de la cama, cepilla sus dientes, toma un desayuno y sale a trabajar; es decisión suya si le entrega su felicidad a una persona o usted es feliz consigo mismo, es decisión suya si da sin esperar a recibir y es decisión suya vivir o morir.

Abrace la vida y aférrese a la virtud de aquellas personas que le hacen crecer, que le hacen sentir vivo y privilegiado de estar en su vida, de aquel trabajo que le está ayudando a cumplir parte de sus sueños y logra satisfacer las necesidades de su hogar, de su familia, de su esposa/o y por supuesto de lograr apoyar en los sueños y necesidades de sus hijos para aquellos que los tiene. Aprenda a descubrir su camino, lleno de principios y valores que se vean reflejados en sus actos, en su hablar y en su visión de la vida. Aún estamos vivos y si hemos de partir algún día de esta tierra debemos ser conscientes si haremos parte de la historia o HAREMOS HISTORIA, de usted depende VIVIR O MORIR en vida.

Deje las cosas en las manos de Dios él sabe lo que tiene para usted y las bendiciones no las deje escapar de sus manos.

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