Ingeniero Agrónomo
*Experto en AgroInnovación.

Quiero empezar con la frase con la que más me identifico, “Barriga Llena, Corazón Contento”, suena muy rústica, pero tiene todo el sentido en estos tiempos en donde tener suficiente alimento en nuestras alacenas, neveras y hogares, es esencial; pero,  ¿por qué asegurar la comida de la familia, de los niños, de los abuelos es tan importante en estos tiempos apocalípticos?, ¿Será porque todos quieren asegurar su porción?. ¿Será porque es lo único que se puede controlar?, ¿Será porque cuando estamos satisfechos llega una sensación de tranquilidad que nos pone feliz el Corazón Y SE NOS OLVIDA LA TORMENTA QUE NOS ENVUELVE?

Ahora bien, al Cesar lo que es del Cesar, y es preciso darle el crédito al que se lo merece, normalmente lo superficial es lo que se nota más, y en tiempos normales se da más importancia a cosas como la moda, el youtuber que hace más cosas locas, los retos de las súper estrellas o los videos de gatos que se vuelven virales en redes sociales.

Pero cuando hay una amenaza tremenda de una pandemia, lo que realmente pesa, sale a la luz, y estamos hablando de lo básico, lo fundamental, y los trabajos más duros surgen, si así de sencillo, los recolectores de basura, los trabajadores de la Salud y los Productores de alimentos o mejor llamados Campesinos, son los héroes y no necesitan ser corroborados por las redes sociales, simplemente por la labor hecha para la sociedad se destacan, y en gran manera, ya que son personas que están dispuestas a hacer lo que el 95% de la población nunca haría.

Analizando el comportamiento de las masas, las cuales vuelven virales, cosas sin sentido, y que de la noche a la mañana montan club de fans, de futbolistas, estrellas de cine, ciclistas, políticos de izquierda y derecha, modelos, reinas de belleza, etc.

Estos clubs formados por personas que idolatran a personajes con tanto fervor, que es difícil creerlo, pero pasa, aunque ellos aparecen  sí y sólo sí, cuando es la hora de la parranda, de la diversión, del ocio o por conveniencia para llegar al poder.

Siguiendo con esta idea loca, en estos momentos debemos poner el vigor, el ahínco y la pasión que ponen las masas por los héroes que están sacando realmente la cara cuando nos tocó bailar con el COVI 19, estamos hablando de los campesinos, productores, comercializadores y distribuidores de alimentos, estos héroes que se están poniendo el overol por esa utopía llamada SEGURIDAD ALIMENTARIA.

Artículo relacionado Tiempo de imprimir mi propio dinero

Los invito a ser fans fervorosos de los campesinos, de los profesionales como agro ecólogos, ingenieros agrónomos, ingenieros agrícolas, tecnólogos agropecuarios, veterinarios, personas que le han dedicado su vida a estudiar y que rompen con los paradigmas, tal como lo que le enseñan algunas madres hablándoles del estudio y del futuro a sus hijos, cito las palabras textuales que salen del corazón diciendo: “estudie mijit@ para que cuando crezca no le toque trabajar al sol y al Agua”, cuando sé es profesional del agro, se trabaja en una oficina de hectáreas, con los mejores paisajes, y el tinto que le ofrecen los trabajadores del campo en un vaso hecho de un tarro de límpido o de una latica de atún, (creo que esto no cumple con los protocolos de bioseguridad) personajes que inician la labor antes que salga el sol para cumplir la cita con los gusanos, chinches o cucarrones que madrugan a comer, y que deben ser cuantificados, ingresados a un sistema de umbral de riesgo, o escalas de evaluación, los cuales después de hacer el monitoreo, se deben encargar de las compras de los insumos, repuestos y víveres para que el negocio siga su día a día, a los que les toca conseguir los créditos, para poder hacer esa magia de sacar alimentos de un poco de semillas y sobrevivir en el intento.

Todo lo anterior si es trabajo duro;  reto a los que leen este documento a que se pongan en los zapatos de estos héroes y cada vez que puedan, comenten con fervor por redes sociales, reconociendo la admiración sincera por la magia de producir alimentos.

Si se están preguntando… qué puedo hacer para apoyar el trabajo de estos héroes, inicie por lo fundamental; no compre alimentos importados, pague bien por los productos sin químicos, artesanales y regionales.

Estimule con palabras positivas, cuando encuentre gente vendiendo productos biodiversos, que sean naturales, o ancestrales, como los uyucos, la arracacha, el ñame morado, el Azai, la canangucha, mil pesos, sacha inchi, papas nativas y una gran cantidad de productos que son tan ricos, nutritivos y que nos preparan para resistir esta pandemia, y las que vienen en proceso; porque como dice el viejo y conocido refrán, “el que pega primero pega dos veces”.

Por esto así como tenemos un abogado de cabecera, un médico de cabecera, debemos tener un agricultor de cabecera, el cual debe admirar con fervor, y enseñando a nuestros hijos a que los respeten, de igual forma que a sus abuelos y a sus profesores.

Ya para terminar, los reto a que miren sus manos, y luego imagínese como seria pasar con una pala o un azadón trabajando todo el día al sol y al agua, o pasar todo el día revisando cultivos, tanto así que cuando cierre sus ojos, siga viendo plantas, plagas o malezas.

Utilicemos la empatía y realmente admiremos esa magia de ALIMENTAR A LA SOCIEDAD SIN PERECER EN EL INTENTO.

Sigue a Hoy En Bogotá en Facebook y Twitter, o suscríbete aquí a la Newsletter.